Desmitificando la crisis

Yo creo que la crisis no es para tanto, pero sobre todo que es de fácil solución. Mientras Estados Unidos pasa del liberalismo salvaje en busca de un socialismo urgente y descafeinado para activar la máquina de nuevo y los chinos se ponen avaros he tenido tiempo de anotar en mi bloc cuadriculado de periodista unas cuantas reflexiones que sin duda pondrían fin a este dislate macroeconómico que estamos viviendo con tedio, ignorancia y, un poquito también, con los cojones en la garganta, en menos que canta un gallo. Algunos dementes están aprovechando la crisis para hacer una radiografía crítica del sistema y determinar que el capitalismo está en decadencia y que hay que cambiarlo (atención) por un renovado ciclo comunista internacional. Son locos los que defienden esta simpática atrocidad, cierto, pero no deja de ser sintomático que el argumentario ideológico/económico de los analistas y expertos de todas las tendencias sea tan escueto como para obligarnos a incurrir, una y otra vez, en los mismos errores del pasado.
No acaban de entender estos genios que tanto capitalismo como comunismo son dos retales económico/sociopolíticos que no acaban de arreglar el mundo, y que por lo tanto hay que cambiarlos. Lo que propongo, pues, es una revolución plagiada de los clásicos, una revolución-llamémosla-neorromántica, donde no quepa la violencia ni el odio ni el resentimiento. Una revolución elegante, lo que se dice una pera en dulce de revolución. Para llevar a la práctica esta utopía convendría dividir el mundo en dos equipos tradicionalmente conocidos como poderosos y sometidos: los poderosos serían los ricos, y sus primos hermanos los ricos de espíritu; mientras que los sometidos serían los pobres e insensibles en general. Como no podía ser de otra forma, la revolución empezaría como se empiezan las empresas universales, o sea de abajo a arriba, o sea estilo bragueta. De este modo, si los pobres fuesen verdaderamente románticos (lástima que no lo sean) se pondría llevar a cabo el siguiente sueño dorado: que todos los pobres del Planeta Tierra se pusieran de acuerdo para suicidarse el mismo día y a la misma hora. Una vez hubieran desaparecido todos, veríamos a los ricos obligados a sachar el campo, a arar, a ganarse el pan con el sudor de su frente, a fregar, en fin, a todo.
Las ventajas de la revolución que propongo son contundentemente obvias: libraríamos a la sociedad internacional de unos cuantos miles de millones de seres infelices y el equilibrio de la honradez del trabajo físico y las nobles aspiraciones comunes relucirían como un Sol Imperial. Y sin violencia ni odio ni resentimiento. Elegantemente: como quien no quiere la cosa.






¿A cuánto están las pelucas de señora desde la caída del Dolar?
¿No te has enterado de la quiebra de Dinorixan S.L, la empresa de la cuñada de la prima segunda de la tía de mi vecina, Merche?
¿No te has enterado?
No, no me enterado.
¿Quién dices que era Merche?
Merche, mi vecina.
LA DE LAS TETAZAS.
Aaaaahhhhh... ¡MERCHE!
¿Y dices que ha quebrado la empresa de de la cuñada de la prima segunda de su tía?
No me lo puedo de creer, me cago en la puta crisis de los cojones.
La puta crisis apuñaló el feto de mi mujer, violó a mi mujer y mató a mi mujer.
Sharon Tate, se llamaba mi mujer.
Fueron la crisis y Charles Manson, pero la autoría intelectual corrió por cuenta de la crisis.
Estoy contigo, Roman, esto es una conspiración... ¡y lo vamos a denunciar!
Estooooo... ¿me meáis encima del corpiño?
Por culpa de la puta crisis no me gustaban las pollas.
Por culpa de la puta crisis no me gustaban las mujeres.
Las mujeres adultas, quiero decir.
¿Quién cuida de de Boloxiran S.L?
¿Quién protege al pequeño empresario?
¿Quién garantiza un futuro para todas las Merches?
Esto es una vergüenza.
¿Pero la empresa no se llamaba Dinorixan S.L?
Repito: ¡una vergüenza!
Dime la verdad, Pepe... esto tú te lo has inventado, ¿NO?
¡ZAPATERO DIMISIÓN!
¡La puta crisis tiene la culpa de que yo no le guste a las pollas!
mierda
Pepe are going to the burning hell with Manuel of Prada, Mary Anthonia Churches and SixFingers.
Voy a echarle de comer a los perros del Sínodo. La crisis la pasaréis a zambombazo limpio.
Cabrones!!